domingo 19 DE noviembre, 2017.LINIERS, ARGENTINA.

COLUMNA DE OPINIóN

Vélez tiene un problema de descenso, no de promedio

miércoles 12 DE abril, 2017
Por Pablo Rodriguez Denis

Hace poco más de tres meses, ante cientos de socios que se dieron cita en el club buscando explicaciones, el presidente del club, Raúl Gámez, intentó desactivar la bomba y lanzó una frase que, si en aquel momento sonó a irrisoria, hoy directamente resulta una tomada de pelo.

“No tenemos problemas con el descenso, sí con el promedio”, esbozó el mandamás fortinero en aquel entonces. Pese a que la tabla ya decía lo contrario, Gámez quiso ponerle paños fríos a la situación y esperar la reanudación del torneo lo más “tranquilo” posible. Pero claro, hoy las aguas no sólo que siguen turbias, sino que se convirtieron directamente en un mar de bosta (nunca mejor dicho) que parece llevar, ineludiblemente, al camino al que siempre le temimos y que varios quisieron esconder bajo la alfombra durante tanto tiempo.

En lo futbolístico ni siquiera vale hacer un balance. El último partido con Boca fue sólo una confirmación (como si todavía hiciera falta) de que este equipo se arrastra en la cancha y se va superando fin de semana tras fin de semana en esto de caer lo más bajo posible.

El partido ante el puntero era perdible, claro. Pero la falta de compromiso, de esfuerzo, de amor propio, de sangre y de sacrificio que volvió a mostrar el equipo de De Felippe roza lo grotesco. Como si varios jugadores ya estuvieran resignados. Como si el aliento de las miles de personas que se bancaron la lluvia y coparon las tribunas les entrara por un oído y les saliera por el otro.

Apenas 19 puntos en igual cantidad de fechas, 26º en el actual torneo y 23º en los promedios, sólo mantenidos a flote y con chances de estirar la agonía hasta el año que viene por las manos que nos están dando los rivales de turno en sus diferentes compromisos. Esos compromisos que nos transformaron en lo que nunca quisimos ser: gritadores de goles ajenos.

“No nos vamos a ir porque somos Vélez”, se escuchó decir a un alto dirigente el último fin de semana por los pasillos del club. Frase nefasta si las hay. Como si esa condición de “somos Vélez” nos salvara de algo. Como si todavía ganásemos “con la camiseta” como en las mejores épocas.

Hoy el “somos Vélez” es sinónimo de desidia, de perder partidos increíbles, de que venga cualquier equipo ignoto, se te plante en Liniers y te gane. De negar lo innegable, de poner egos personales sobre el interés del club, de tapar juveniles con jugadores veteranos que se arrastran en la cancha y de traer refuerzos insólitos que ni los más sabios se atreverían a explicar (¿en qué andará Facundo Cardozo, “el mejor 6 del país”?).

Lamentablemente, para desazón de todos aquellos que amamos al club por sobre cualquier otra cosa en la vida, esto es hoy “ser Vélez”. Ojalá que cuando se den cuenta de la situación en la que estamos no sea demasiado tarde. Y que ese “problema de promedio y no de descenso” que tanto nos quisieron vender no termine siendo la frase que decore nuestra lápida. 

EL HINCHA OPINA