sábado 27 DE mayo, 2017.LINIERS, ARGENTINA.

COLUMNA DE OPINIóN

Vale doble

domingo 23 DE abril, 2017
Por Mariana Rodriguez Vimo
El Burro saluda a Vargas tras el gol. (Foto @Velez)

Ahora sí que el triunfo de la semana pasada contra Olimpo tiene otro sabor. Fueron dos partidos de seis puntos y Vélez con el triunfo en el Amalfitani convalidó los puntos obtenidos de visitante la fecha pasada. Dos victorias consecutivas que ilusionan porque después de mucho tiempo se pudo ver volumen de juego, sociedades, rapidez, toque; y lo visto en estos dos partidos, pero principalmente en el Unión, nos hace tener esperanza de que finalmente haya sido el arranque del equipo de Omar De Felippe.

Por fin se vio juego y mucho. Muchas situaciones de gol, triangulaciones entre Zabala, Cáseres, Martínez, Pavone, Correa. Sería injusto elegir a un solo jugador, porque el premio en este caso fue para el equipo, por la actitud, por ir a buscar constantemente, por querer ganar el partido. Este equipo está comandado por pibes que le dieron una refrescada y contagiaron a todos de una gran actitud.

Más allá de lo dicho, Juan Manuel Martínez fue el jugador de la cancha, por su fútbol y por su entrega. A pesar de su cansancio, dejó todo y hasta en muchas oportunidades se lo vio bajar para ayudar en defensa. El sabor amargo del penal atajado, penal que para mi gusto pateó mal, porque fue displicente y tiró una masita atajable al palo de Nereo Fernández, lo hizo reaccionar y sacar fuerzas de donde no tenía para coronar su gran noche con una terrible jugada que  terminó en el gol de Matías Vargas.

Pavone, al que la capitanía lo enchufa aún más y autor de un golazo, más Zabala y Correa jugando, asociando, corriendo, haciendo un gran partido y el dueño del mediocampo, Santiago Cáseres, que en el segundo tiempo neutralizó todo. Los buenos augurios de muchos para el tándem Desábato-Cáseres, nos vimos desilusionados porque no lograron conectarse bien, estaban perdidos y a Leandro Desábato se lo vio pasado de energía, corriendo de un lado para el otro, tal es así que luego tuvo que salir mareado por un fuerte choque. Ahora bien, con el cambio e ingreso de Nicolás Domínguez, el pibe Cáseres se hizo dueño del medio, manejando el juego, y parado posicionalmente con el “culito” entre los centrales distribuyendo la pelota, lo que me hizo rememorar a los buenos momentos de Lucas Romero.

No todo fue color de rosa, también se vieron cosas por corregir. Nuevamente quedó expuesto el equipo al ir ganando. Hay que tener más inteligencia, no relajarse, ni desconcentrarse, ni ser tan ingenuos. El rival, casi sin haber llegado, nos hizo un gol con tres toques desde el medio de la cancha y con complicidad de Braian Cufré que deja entrar solo al jugador de Unión por la zona izquierda, y Cristian Nasuti que, más lento que nunca, marca mal a Soldano y éste le saca una ventaja de dos cuerpos para mandar la pelota al fondo del arco. El buen partido en Bahía Blanca del central no pudo ser convalidado en el Amalfitani. ¿Será que a Cristian Nasuti a pesar de su vasta experiencia, le pesa la localía? Así y todo, creo que la zaga central es esa: la experiencia de Nasuti y la prestancia y juventud de Grillo.

No puedo dejar de mencionar cómo se va afianzando Fausto Grillo como central, a pesar de sacar la pelota con el mítico “pum” para arriba, corrió, marcó, relevó a Nasuti y además se animó al ataque. Todo un caudillo, cuchillo entre los dientes. Fue en el área rival, que intentó conectar un centro de bolea, ganándose el penal convalidado por Delfino que luego malogró Martínez. Cabe destacar que en el primer tiempo, el árbitro no había dado un penal clarísimo para Vélez. Sé que muchos seguirán con la cantinela de los puntos que perdimos por la mano negra de los árbitros contra nosotros, pero ante Unión se dio lo que yo pretendo que pase: frente al supuesto robo de los árbitros, yo les quiero ganar con fútbol, quiero revertir los penales no cobrados, con jugadas armoniosas que terminan en gol. Y no es una utopía porque en la victoria ante Unión, esto se pudo concretar. Vamos al frente Vélez, ya estamos acostumbrados al Vélez contra todos.

Tal fue la actitud en este partido, que hay que valorar también los cambios del técnico, que siempre buscó ganarlo. Las modificaciones fueron ofensivas, más allá del primer cambio por Desábato lesionado. Tal vez, lo más riesgoso fue que al sacar a Nicolás Tripichio, el técnico dispuso a Zabala de lateral derecho, y el jugador estaba cansado y con poco resto. Así y todo, el uruguayo cumplió también en ese puesto.

Párrafo aparte y dato de color: antes de empezar el partido, se le entregó una distinción a Juan Manuel Martínez por los 200 partidos en primera. ¿Ustedes me creen, si les digo que la  entrega la realizó el mismísimo secretario del club, Álvaro Balestrini, luego de la novela del verano y de haber amenazado con renunciar si Martínez se incorporaba a Vélez? No pude dejar de recordar el tango Cambalache… 

Volviendo a lo que me compete, Vélez en estos dos partidos demostró algo que hace mucho no mostraba: juego. Se vio otra impronta de la mano de los pibes, otra actitud; y De Felippe, en la semana previa a jugar en Bahía tuvo un cambio radical en su pensamiento, tal vez agobiado por los resultados adversos. Cambió de declarar que este momento era para los experimentados, a decir que este momento es de los pibes y que ellos tendrán que sacar esto adelante. ¿Será que el técnico les soltó la mano a algunos de ellos? Espero que en base a lo que vimos, el técnico sea coherente con sus declaraciones y banque a los pibes. Es evidente, que jugadores resistidos, displicentes y sin actitud, experimentados, históricos e idolatrados, ya tienen que dar un paso al costado y ser funcionales al equipo. Cubero, Canteros, Díaz, Assmann, Caire, Bella deberán quedar a las órdenes de De Felippe para lo que éste disponga y bancarse lo que les toque. De nada sirven las supuestas lesiones por “problemitas musculares”. El gran capitán deberá dejar el ego de lado, y si tanto quiere al club, como dice; colaborar desde donde sea. Esa actitud lo hará más grande e ídolo aún. 

Asimismo, luego de dos triunfos consecutivos, con la esperanza de haber encontrado el rumbo y viendo la cantidad de jugadores que terminan su vínculo contractual en junio, el técnico deberá tener visión de futuro e ir planificando el equipo del torneo próximo que también será durísimo. Nada mejor que estos partidos que quedan hasta el final del campeonato para ir afianzando la columna vertebral del próximo equipo. A seguir por este camino, nosotros fieles alentando y el equipo respondiendo. Vélez contra el mundo!

EL HINCHA OPINA