jueves 27 DE julio, 2017.LINIERS, ARGENTINA.

COLUMNA DE OPINIóN

Que no nos despierten

miércoles 15 DE marzo, 2017
Por Pablo Rodriguez Denis
Abrazos dentro del campo de juego, locura en las tribunas.

La espera fue larga… larguísima. Pero vaya si valió la pena.  Después de un verano algo turbulento, con la llegada de Juan Manuel Martínez –insufrible novela de idas y vueltas mediante- como gran novedad, Vélez volvió a poner primera en el torneo local y se quedó con tres puntos de oro en casa ante un rival siempre difícil como Estudiantes de La Plata.

Tres puntos necesarios que intentarán funcionar como el chispazo que encienda un motor que en los próximos meses debe funcionar a la perfección. O, al menos, no sufrir imprevistos que puedan dejar a pata en el camino al equipo dirigido por Omar De Felippe.

Pero además del vital triunfo no hay que dejar que destacar algo que solía brillar por su ausencia en gran parte de los encuentros de este equipo en los últimos años: la actitud. Hubo momentos de buen juego, hubo apariciones prometedoras (¡cómo juega el pibe Nico Domínguez!) y hubo un goleador de raza como Mariano Pavone dispuesto a bancar la parada y aparecer en el momento justo para sentenciar una historia que él mismo había empezado a escribir.

Pero volvamos a la mencionada actitud. A las serias falencias defensivas que mostró el equipo (que a esta altura preocupan y mucho), se le antepusieron las ganas, el empuje y la valentía para hacerse fuerte en casa, otra de las flaquezas de este equipo en sus últimas presentaciones en Liniers.

Y así fue como el “olvido” de Maxi Caire en el primer gol y la parsimonia con la que entre Cristian Nasuti y Fabián Assmann le sirvieron el segundo a Estudiantes, pudieron quedar apenas como factores para pulir dentro de una noche que terminó siendo puras sonrisas.

Quizás para redondear la alegría con la que el jueves pasado los hinchas abandonamos el estadio, esa espalda con ese 7 reluciente volvió a dejar pinceladas en el José Amalfitani, dejando en claro que al Burrito, nuestro nuevo “7 bravo”, le alcanza con poco de su interminable repertorio para cambiarle la cara a un equipo que se perdía en la intrascendencia.

Entre todo esto, los hinchas de Vélez deben tener en cuenta que, en otro contexto, y no muy atrás en el tiempo, este tipo de partidos no sólo que no se ganaban, sino que se perdían. Sin ningún tipo de dudas.

Así las cosas, llegará la excursión a Rosario y luego otros tres encuentros importantes como Huracán, Independiente y Boca para confirmar que esto no fue un espejismo o algún sueño vago del inconsciente fortinero. En ese caso, ojalá nunca nos despierten.

EL HINCHA OPINA