sábado 18 DE noviembre, 2017.LINIERS, ARGENTINA.

COLUMNA DE OPINIóN

No se explica

martes 5 DE septiembre, 2017
Por Mariana Rodriguez Vimo
Foto de festejo, con el cheque de premio por pasar a los 8vos de Final de Copa Argentina. (Foto: Prensa Vélez)

El partido en Sarandí no fue bueno ni entretenido, pero Vélez consiguió el triunfo y el pasaje a octavos de final de la Copa Argentina, en dónde se medirá ante Huracán. El partido tuvo muy poco desde el juego para explicar, no obstante eso, se dieron varias cosas positivas para tener en cuenta: una de ellas pasar de fase en la copa, el ingreso de dinero al club y el segundo partido ganado de manera consecutiva luego de la pretemporada.

El juego estuvo ausente en el Julio Grondona, pero viene a colación una frase hecha pero no por eso irreal: “El rival también juega” y el Aldosivi de Walter Perazzo vino a hacer su juego, lo que le servía para doblegar a Vélez y conseguir el triunfo. Tal vez por eso, el juego del primer tiempo y gran parte del segundo fue deslucido, feo, rústico. Ellos salieron con todo, a presionar y tal vez, con un plantel de jugadores con más experiencia, le salieron a jugar fuerte a los pibes de Vélez, y a fuerza de golpes, ganar territorio; impidiendo así, que Vélez despliegue su juego o su intención de salir a ganar el partido. Acá entra en consideración otro ingrediente importante: el árbitro, que tuvo un accionar muy pobre, dejó pegar mucho y casi se le va el partido de las manos, en los primeros minutos del inicio.

Vélez nunca encontró ni juego, ni espacios; y eso redundó en el muy flojo despliegue del medio. Ahí radicó la cuestión, porque Matías Vargas nunca pudo soltarse y dibujar el juego que le vimos ante Tigre o en otros partidos; y Leandro Desábato junto a Santiago Cáseres tampoco pudieron encontrar la claridad para recuperar y salir rápido sea con Vargas o con Gastón Díaz, quien para asombro de muchos, y me incluyo, llevó la cinta de capitán. Pero, a diferencia de partidos pasados, el equipo no perdió la tranquilidad, y siguió buscando e intentando. Eso es también valorable.

Se pueden destacar algunos jugadores y algunas situaciones: buen partido de Lautaro Giannetti, que cada día parece estar recuperando su nivel, y siendo más fuerte en el fondo; la dupla central que sumando a Fausto Grillo cada vez está más compenetrada, y se complementan y relevan muy bien. Braian Cufré y Matías Pérez Acuña que acompañaron bien y no cometieron errores groseros. Es decir que la línea de fondo está haciéndose fuerte, ayer con César Rigamonti en el arco, al que se lo vio muy seguro, se mostró muy frío y hasta “sobrador” en algunas jugadas, también positivo saliendo con los pies y haciendo más dinámico el juego. Una defensa que lleva dos partidos sin recibir goles.

Jonathan Cristaldo, si bien con falta de juego, tuvo sus chances, estuvo activo, y fue el protagonista de dos claras jugadas casi al final del primer tiempo, que lamentablemente no definió bien, pero si toma ritmo, puede dar mucho más; y los laureles de la noche para Maximiliano Romero, otra vez protagonista con una guapeada en el área rival, peleando una pelota que otros no pelean, y tirando un centro atrás para que Federico Andrada conecte y la mande al fondo del área. Los que habitualmente leen esta columna o me escuchan en la radio, no me dejarán mentir, ya que desde hace mucho tiempo, pedía a Maximiliano Romero en cancha, porque aunque era un pibe y aún le faltaba, es un jugador que obliga en el área contraria. Así sea solo por la marca, tiene que estar y ahora; difícil será para Omar De Felippe tomar la decisión al armar el ataque velezano, porque Romero demostró que está madurando y que no puede dejárselo afuera. Gran dupla entre Andrada y Romero, que sin dudas se entienden y se complementan; y si a eso le sumamos a Vargas, vemos un tridente ofensivo que sin dudas es un cambio sustancial al equipo del campeonato pasado.

El rival planteó un juego que complicó a Vélez, pero punto para el técnico que realizó tres cambios correctos, con jugadores que entraron bien y haciendo que el equipo intentara buscar el triunfo. Ingresaron Romero, Domínguez y Delgadillo por Cristaldo, Desábato y Pérez Acuña respectivamente. Una vez convertido el gol, Vélez encontró espacios, pudo tocar y mostrar algo de juego.

Se logró pasar a octavos de la Copa Argentina, es importante; pero en este momento, Vélez tiene que pensar en el campeonato y en las difíciles paradas que tendrá. Vélez necesita sumar puntos, y deberá tener una rápida recuperación para recibir en cuatro días a Atlético Tucumán en el Amalfitani, por los porotos que realmente valen. Ojala este equipo siga sumando minutos en la senda victoriosa, porque siempre es más fácil trabajar luego de las victorias, y por lo que vemos, aunque le falta, este equipo tiene mucho para crecer y mucho para dar. La ilusión también juega, seamos prudentes, y con respecto a nosotros, los hinchas, siempre ahí alentando. De esto, salimos todos juntos.

EL HINCHA OPINA