jueves 27 DE julio, 2017.LINIERS, ARGENTINA.

COLUMNA DE OPINIóN

La actitud como única fortaleza

miércoles 3 DE mayo, 2017
Por Mariana Rodriguez Vimo
Grillo fue un que con la lanza empujaba del fondo. (Foto @Velez)

El sabor dulce por las dos victorias consecutivas que había conseguido este equipo se truncó con la derrota de ayer ante Lanús. Partido a priori muy complicado frente a uno de los mejores equipos del torneo y con un gran técnico sentado en el banco. El granate hizo lo que quiso y Vélez a fuerza de sostener la actitud demostrada en los últimos partidos, mantuvo la “buena” imagen. Pero no nos equivoquemos, Lanús ganó tranquilo, la superioridad y la jerarquía del plantel se notó a la legua. Los que tuvimos la posibilidad de estar en el sur fuimos testigos de cómo se movían, del toque, la gambeta y varios lujos que hicieron. Lanús ganó casi sin transpirar.

En este partido fue trascendente la mano del técnico que no estuvo a la altura del planteo del rival. Se confundió con el once inicial y los cambios llegaron tarde. Los primeros veinte minutos Vélez estaba literalmente perdido en la cancha. Los del medio, Cáseres, Desábato y Zabala, corrían descontrolados. Al margen, muy buen partido de Santiago Cáseres que nuevamente se hizo el patrón del mediocampo: cortando pelotas, jugando, teniendo una visión de juego distinta al resto. No obstante eso, el técnico parece no haber visto el tándem Cáseres – Desábato ante Unión. En ese partido quedó demostrado que se les hace muy difícil jugar juntos y que el juvenil estuvo mucho mejor y más tranquilo en el manejo de la pelota luego de la salida de “Colacha”. Aun así, el técnico insistió con esa dupla sin lograr nada diferente a lo ya visto.

Este partido era para contener muy bien en el medio e intentar tapar la subida de dos veloces jugadores de Lanús: Acosta y Toledo que ayer se hicieron un picnic. Hernán Toledo, resistido y criticado por muchos en Liniers, anoche demostró lo que puede hacer cuando juega en un equipo bien armado o con jugadores que lo acompañan. Comentario aparte para Maximiliano Caire, al que ayer adjetivé con el calificativo de engañoso porque había arrancado muy bien el primer tiempo, con seguridad e intentando asociarse con Diego Zabala. Estaba tan firme y con tanta determinación pasando al ataque que pensé que lo habían cambiado y no era aquel jugador desastroso del partido en Bahía Blanca, pero prontamente volví a la realidad al verlo defender y marcar. Toledo lo sacó a pasear y le dio una visita guiada por todo el sur.

Quiero rescatar algo positivo de anoche y es que a fuerza de actitud y empuje Vélez tuvo, en los últimos minutos del primer tiempo, y en los primeros cinco minutos del segundo, un buen momento en que se perdió dos goles en los pies de Zabala primero y Correa después; eso sumado a la carambola en el área de Lanús a poco de terminar el partido. Lo rescato porque antes Vélez no tenía siquiera situaciones de gol y ahora algo se logra. Lamentablemente el segundo gol de Lanús fue el toque de gracia que golpeó en el momento justo. Y  acá nuevamente debo marcar otro error del técnico que lo deja solo a Mariano Pavone y no se entiende en qué posición lo hace jugar a Juan Manuel Martínez, que demostró, cuando pudo agarrar la pelota, que es un jugador de otra liga, con otra jerarquía; que además de desbordar y hacer jugar; genera faltas cerca del área, desequilibra y crea situaciones. Entonces, ¿por qué no ponerlo en su posición natural? ¿Por qué no ponerle cerca un jugador con quien asociarse?

Zabala y Martínez anoche no lograron desplegar el juego que ponderamos partidos pasados porque tuvieron que abocarse a contener y a ayudar a Caire y Cufré respectivamente. Vélez corrió para frenar a Lanús, y en las pocas situaciones que tuvo en ataque sufrió para volver y defender frente al rápido contraataque de Lanús. Así fue como el gran desgaste, el correr mucho para recuperar, hicieron que se vea a varios jugadores agotados y sin más resto. Sumado a eso, se genera poco juego y los jugadores destinados a la creación estaban en posiciones insospechadas, como ser el caso del “burrito” Martínez y Jorge Correa, que pareciera no poder aportarle mucho a este equipo.

Los cambios, tarde a mi gusto, le dieron una refrescada y otra cara a este timorato equipo. Matías Vargas logró, asociado con Domínguez y Cáseres, darle otra impronta, otra dinámica. El “monito” pudo hacer  en pocos minutos, lo que no se había logrado en todo el primer tiempo.

Ahora bien, el que sabe de fútbol es Omar De Felippe pero luego de haber dado un giro radical en sus declaraciones y asegurar que este momento es para los pibes y que llegó el tiempo en que los juveniles saquen esto adelante, no parece haber coherencia entre esos dichos y el planteo de ayer. Si es momento de los pibes, que arme un once inicial con Vargas, Tripichio, Dominguez y Romero de titulares. Basta de ponerlos frente a la adversidad y meterles la presión de tener que revertir un resultado. Así, no.

Se acerca junio, y se acerca el mes en que muchos de los jugadores del plantel profesional emigrarán. Como ser el caso de Caire, Bella, Canteros, entre otros. ¿No debería el técnico dar rodaje y minutos a los jugadores del club, que son los que pelearán el próximo torneo? Jugadores juveniles ellos que necesitan minutos en primera para poder amalgamarse a los refuerzos que llegarán. Lo digo como afirmación, porque en ninguna cabeza cabe que los directivos no vayan a contratar refuerzos y sigan con esta austeridad en el fútbol profesional.

Las próximas dos fechas serán en el Amalfitani y será una gran oportunidad para sumar seis puntos haciendo valer la localía. Excelente momento para darle confianza a los pibes armando un equipo con los antes mencionados, más Grillo, Cáseres, Zabala, Martínez y Pavone para afianzar de una buena vez el equipo que deberá enfrentarse en estas ocho últimas fechas a competidores directos de esa tabla que muchos aún se resisten a mirar. La mejor manera de atacar un problema es siendo conscientes de la existencia del mismo. Estudiarlo para saber cómo resolverlo. La batalla aún no está ganada, por eso reaccionemos todos, luchemos y sigamos alentando y acompañando como hasta ahora.

EL HINCHA OPINA