martes 17 DE octubre, 2017.LINIERS, ARGENTINA.

COLUMNA DE OPINIóN

Infierno Rojo

lunes 2 DE octubre, 2017
Por Mariana Rodriguez Vimo
Miradas al piso tras el 1 a 0 en Avellaneda. (Foto @Velez)

Y no justamente porque el rival haya sido Independiente, sino porque Vélez no juega a nada y está cada vez más cerca de la zona roja de los promedios. El mismo Vélez que había logado acumular siete puntos en las primeras tres fechas y esperanzaba a muchos, no pudo lograr ni un punto en estas dos últimas. Si bien con estos rivales, Boca e Independiente, era difícil, continuando así, este equipo se hundirá cada vez más en la tabla de abajo. 

Lo primero inexplicable de la tarde fue el planteo del técnico, que con la cancha rápida y mojada y con muchas posibilidades de lluvia decidió incluir en el once inicial a Gonzalo Bergessio en lugar de Federico Andrada. Es decir, la cancha se suponía más ventajosa para un jugador rápido y que pudiese asociarse con Matías Vargas, y Omar De Felippe eligió a Bergessio que viene de una lesión y está lento, pesado y tosco. Paró en cancha a dos delanteros a los que no les llegó la pelota. Si no estaba contento con el nivel de Andrada, como manifestó en conferencia de prensa, pudo haber probado con Nicolás Delgadillo que también era parte del banco de suplentes.

El equipo fue un desastre y si bien el técnico no cuenta con mucho, con lo que tiene, es difícil entender su planteo y los cambios que éste realiza. El partido de ayer no fue la excepción, por el planteo inicial ya mencionado y por los cambios posicionales de los jugadores, como ser el de Gastón Díaz, jugador que el técnico pidió expresamente para jugar de ocho porque era de su gusto y ante el cambio de Delgadillo por Desábato, lo manda a jugar al medio junto a Santiago Cáseres.

Ya se sabía que la defensa era lo más flojo de este equipo y paradójicamente no fue reforzada. Ambos laterales de un paupérrimo nivel. No se entiende como un jugador profesional puede marcar como Matías Pérez Acuña que frente a un ataque del rival, en lugar de salir a marcarlo, acorralarlo al lateral y hacerle falta afuera, se cierra al medio del área dejando al delantero rival con una invitación a ingresar a nuestra área y atacar. Hay que decirlo, Pérez Acuña en cancha hace que se extrañe a Fabián Cubero, pero tampoco éste es la solución. Por su parte, Braian Cufré tuvo una tarde para el olvido porque nunca estuvo en su lugar,  bien parado, haciendo su trabajo, no supo cómo marcar y Fausto Grillo con sus limitaciones tuvo que salir a cubrirlo. Lo único que hizo bien Grillo fue cubrir a Cufré, porque perdió la posición en el gol rival y además se hizo expulsar de manera infantil perjudicando a este corto plantel y más en defensa.

No obstante el mal funcionamiento del equipo destaco la actuación de Alan Aguerre que tapó varias difíciles, Santiago Cáseres que es el único que intenta jugar, ir para adelante y mantiene las ganas casi todo el partido. Maximiliano Romero, que a fuerza de actitud bajó mucho a buscar la pelota que no le llegaba. El rival también juega y el factor sorpresa de Matías Vargas ya no surte efecto, y por más buena predisposición que ponga el jugador, muchas veces las sociedades no salen y tal vez menos en la posición que lo hace jugar Omar De Felippe, en un costado, sólo, sin poder asociarse con nadie.

Si bien el partido de ayer esperanzaba más por ser contra un Independiente que venía mal y en una cancha que suele sentarle bien a Vélez, también era un partido de esos que a comienzo de campeonato no se cuentan los puntos como seguros. El problema vendrá en los próximos encuentros cuando nos midamos con equipos que pelean lo mismo que este equipo y esos partidos son los que Vélez no puede perder. Tal es el caso del próximo partido como local ante Newell´s. Ahí tendrá este equipo en sentido amplio, jugadores y cuerpo técnico, que mostrar para qué esta y si, a pesar de ser un plantel corto, diezmado por lesiones y expulsiones, poner la garra necesaria para salir adelante. Sinceramente, ayer en el Estadio Libertadores de América, faltó mucho de eso, faltó amor propio y muchos parecen no entender ni la camiseta que visten, ni la historia que llevan con esa camiseta y peor aún, muchos parecen no entender lo que están peleando. Este es el torneo más importante de la historia del club, dejen todo y demuestren que dejan todo. Por su parte, la hinchada deberá seguir alentando, ahora más que nunca.

EL HINCHA OPINA