domingo 24 DE septiembre, 2017.LINIERS, ARGENTINA.

COLUMNA DE OPINIóN

Gran victoria, y de visitante...

lunes 5 DE junio, 2017
Por Mariana Rodriguez Vimo
Nico Domínguez grita el primero del Fortín en Victoria. (Foto @Velez)

Los clásicos hay que ganarlos e ironía mediante, en este campeonato desvirtuado en donde nos tocó emparejarnos con Tigre, Vélez logró quedarse con los 6 puntos. Y después del primer partido ganado en el Amalfitani con un gol de penal sobre la hora y con muchas habladurías sobre aquella falta a Fausto Grillo, Vélez consiguió un triunfo con la contundencia digna de nuestra historia.

 Vélez visitó el Monumental de Victoria y logró hacerse fuerte. Lo primero a destacar fue el once titular que plantó Omar De Felippe ya que al salir Santiago Cáseres del mismo, en lugar de poner a Gianluca Mancuso para cuidar el mediocampo, hizo ingresar a Nicolás Dominguez, intentando ser un poco más ofensivo. Punto para el DT. Vélez fue un poquito más ofensivo y el pibe, le devolvió con creces la oportunidad brindada jugando un muy buen partido.

Si bien los primeros minutos era un juego aburrido por parte de los dos, Vélez mostraba en cancha que saldría a buscar algo más. De todas formas, era un poquito más ofensivo dentro del esquema mezquino, porque sigue estando Mariano Pavone solo arriba, que tuvo una tardecita difícil y muy errática, aunque para su marca personal pudo sellar el triunfo con el tercer gol de Vélez a poco del final del encuentro.

Ante Tigre se jugó muy bien, se vieron jugadores más tranquilos, sociedades, hubo cosas muy positivas pero no nos confundamos, también hubo falencias como ser a la hora de marcar, de volver, de retroceder. Y luego del segundo gol, el fortín mostró zozobra, dudas, se perdió en cancha nuevamente y dejó que el rival avance y hasta llegó a meter un gol que finalmente fue  anulado por ser en offside. No sé que hubiese pasado si Tigre se ponía 2-1, y sumado a la anemia futbolística aparecía el bajón anímico. Por suerte eso no ocurrió, Vélez titubeo un rato y luego retomó el rumbo, al verse renovado por los cambios.

Hubo varios jugadores de gran nivel, como Nicolás Domínguez, ya mencionado como el mejor de la cancha, Matías Vargas que se colgó la pilcha de conductor, pudo cambiar de ritmo, asociarse mucho con Diego Zabala, hacer cambios de frente;  y otro jugador a destacar fue Nicolás Delgadillo que tuvo dos asistencias de gol, la primera que fue un exquisito pase atrás conectado por Domínguez y en el segundo, el centro para que Vargas convierta. Tal vez uno de los mejores partidos de Delgadillo. Asimismo quiero valorar el trabajo de Leandro Desábato, tal vez silencioso, pero corrió mucho, recuperó, se paró delante de la zaga central, y fue el jugador que le da el pase desde la mitad de la cancha a Delgadillo para que éste desborde y le tire el centro atrás a Domínguez.

La defensa, empezando por Alan Aguerre que tuvo un primer tiempo con dos jugadas en las que dudó mucho, tardó en salir y cuando lo hizo no mostró contundencia para agarrar el balón pero que luego en el segundo tiempo, pudor revertir lo dicho con dos atajadas muy buenas. El tándem Lautaro Giannetti y Emiliano amor, cumpliendo, más firmes. Se están complementando muy bien. Si bien Emiliano Amor en el segundo tiempo tuvo algunas situaciones que no resolvió positivamente, sigue firme y también gritando y ordenando la última línea. Ojala que con regularidad y madurez, logre hacerse el patrón que el fondo necesita. Este partido lo vi mejor a Giannetti, más seguro que los dos anteriores, y seguramente la continuidad le está dando confianza. Por su parte Braian Cufré, cumpliendo en el ataque asociándose con Vargas, y sin tantas complicaciones a la hora de defender como sí tuvo ante Quilmes el partido pasado y Fabián Cubero, que en el primer tiempo hizo de las suyas perdiendo una pelota en el área, estando hombre a hombre y con la pelota casi controlada, y al que le resultó complicado para seguirle el ritmo a Lucas Janson. Al margen de eso, todas contingencias mínimas que permitieron, de todas formas, que la valla de Vélez termine sin goles.

No obstante eso, y como decía en un párrafo anterior hoy se ganó con contundencia ante un rival que no hizo nada, pero no todo es color de rosa, también hay muchas cosas para mejorar. Después de mucho optimismo y mensajes esperanzadores, hoy opto por ser cautelosa. Ojala que el próximo partido en el Amalfitani contra Sarmiento, Vélez logre esto y más pero ya conocemos la irregularidad y las limitaciones que presenta este plantel. Vélez es esto, ni más ni menos. Claramente se vio un “equipo” en cancha, que superó al rival, y que, a mi humilde entender, fue una de las victorias más claras de la era De Felippe. Por lo expresado, no hay que engolosinarse con la victoria, fueron tres puntos importantísimos, pero aún no se consiguió nada.

Todo se valora más porque es sabido lo que le cuesta a este equipo jugar de visitante, y más aún, ganar. Pero como ya hemos visto en otros momentos de este campeonato y con este director técnico, el triunfo no significa el despegue, sino que este resultado, deberán refrendarlo en los tres partidos que nos quedan, porque de nada sirve ganar hoy si después no se consigue un buen resultado de local.

Vélez dio un gran paso con esta victoria, porque arrancó sumando en el primero de los cuatro partidos que le quedaban en este torneo. Y más allá de estar un poco más tranquilos con el triunfo para alejarnos en este campeonato de la zona roja, lo que se necesita es sumar la mayor cantidad posible de puntos en estos últimos partidos para armar el colchoncito de lo que será el dificilísimo torneo 2017/2018. Quedan tres finales, dos de local y una exigente parada en Tucumán, ojala que esta victoria le de tranquilidad al equipo para conseguir sumar en los tres restantes.

EL HINCHA OPINA