domingo 19 DE noviembre, 2017.LINIERS, ARGENTINA.

COLUMNA DE OPINIóN

Es por ahí

miércoles 26 DE abril, 2017
Por Pablo Rodriguez Denis

Qué lindo. Qué bien se siente y cuánto lo necesitábamos. Por eso ese festejo desahogado, ése abrazo con desconocidos, ése vestuario a pura cumbia como si se acabara de ganar la final de algo importante. Porque así lo fue. Vélez se quedó el sábado con otra final. Y de las importantes.

Más allá del desahogo y la algarabía por el segundo triunfo al hilo después de una eternidad, a la hora de poner la cabeza fría y analizar la “primavera” que vivimos por estos días, no hay que dejar de mencionar la mano de Omar De Felippe, que entendió que debía dar el timonazo después del paupérrimo match ante Boca y que metió mano como el momento lo requería.

Fue así que Vélez volvió a tener arquero. Con mayor o menor seguridad. Con errores y algunas desatenciones, pero arquero al final.

Fue así que Vélez volvió a tener mediocampo. Con dos pibes (o tres) que se comieron la cancha y que tiraron a la basura los números que escupen su ínfima experiencia en Primera. Vayan palmas entonces para Santiago Cáseres, Nicolás Domínguez y Gianluca Mancuso, quienes le dieron una clase presencial a Leandro Desábato de lo que debe hacer un 5 dentro de un campo de juego.

Fue así también que salieron del ostracismo Matías Vargas y Nicolás Tripichio, dos que pedían pista y que estaba completamente borrados de la consideración del DT. Bien por el Monito, que entró picante en Bahía y que empujó la obra de arte del Burrito en Liniers. Aprobado también para el lateral, que con poco también mostró que le sobra para, al menos, sentarse en el banco.

Con estos pequeños (pero enormes) cambios, las piezas se acomodaron. Imposible no mencionar a Fausto Grillo, otro que paseó por otros puestos forzadamente y que allí, como segundo central y muchísimo más sereno que cuando empezó, terminó de enamorar al hincha fortinero con su fiereza y un sentido de pertenencia pocas veces visto.

Con un Pavone cada vez más enorme por el que en junio habrá que hacer un encomiable esfuerzo para retenerlo y un Martínez que invita a enamorar con sus pinceladas del mejor Burrito, Vélez parece por fin haber encontrado un camino.

Basta con ver las encuestas publicadas en las redes de Dale Fortín para confirmar que el hincha lentamente se va sintiendo identificado con este equipo. Por eso la dupla Nasuti-Grillo es la preferida de los fortineros para visitar a Lanús (pese a que Fabián Cubero, un ídolo, seguramente ya esté recuperado). Y por eso también la preferencia por Tripichio para el lateral derecho, aunque Maxi Caire también estará disponible tras purgar su suspensión.

El barco, golpeado por proa, popa, babor y estribor, milagrosamente parece haber salido indemne del temporal. Y a lo lejos, al menos en el horizonte cercano, se alcanza a vislumbrar el primer rayo de sol. A no tirar el ancla y a tener en claro lo que se hizo mal para no repetir errores. Bahía Blanca y Liniers fueron la prueba fiel de ello. El camino es por ahí

EL HINCHA OPINA