sábado 18 DE noviembre, 2017.LINIERS, ARGENTINA.

COLUMNA DE OPINIóN

El gol le sienta bien

sábado 9 DE septiembre, 2017
Por Mariana Rodriguez Vimo
Maxi Romero, la figura y goleador del partido ante Atlético de Tucumán. (Foto @Velez)

Primer partido de local en el Amalfitani de este nuevo torneo. Primer partido ante la gente, enfrentando el nerviosismo de partidos pasados donde las cosas no se daban, y a pesar de todo, el equipo jugó un gran partido. Si bien no todo es color de rosa, y por momentos cuesta mostrar volumen de juego, el partido ante Atlético Tucumán fue un gran partido y por varios aspectos. 

La primera diferencia sustancial con respecto a los anteriores campeonatos e incluso al torneo pasado dirigido por el mismo Omar De Felippe, es que este equipo no parece ponerse nervioso. Busca, intenta, porque sabe que en algún momento, las cosas van a salir. Se ve a los jugadores más seguros, más confiados y afianzados. No obstante un comienzo pobre, dudoso y con cavilaciones, donde se le daba mucho espacio a Atlético Tucumán para la contra y de hecho en cinco minutos, entre los diez y los quince del primer tiempo, tuvieron tres situaciones claras de gol, Vélez mantuvo la calma e intentó lograr su cometido. En el primer tiempo, en su gran mayoría, no hubo mucha claridad, y al fortín le costaba mucho crear peligro en el área rival. Tal vez, el rendimiento del mediocampo de Vélez se hacía notar. Así y todo, la defensa se mantenía ordenada y con mucha seguridad de Lautaro Giannetti, sacando todo.

Hasta que llegó el gol, con un gran desborde de Federico Andrada, que estaba teniendo un muy buen partido, no sólo por su despliegue en la ofensiva, sino porque nunca da una pelota por perdida, las corre todas y además por la presión que mete en la salida del rival. Premio al esfuerzo, gran desborde y centro que termina conectando Maximiliano Romero para meter el primero. En este primer tiempo, Matías Vargas pudo demostrar poco, pero a Vélez el gol le sienta bien, se tranquiliza aún más y mejora en el juego. Claramente eso pudo verse en el segundo tiempo. Gran complemento, con mucho despliegue, con lindas jugadas, con triangulaciones, sociedades y mucha participación de Santiago Cáseres y Matías Vargas. ¡Qué dos jugadores, señores! Son dos jugadores, que sin lugar a dudas, tienen una lectura de juego distinta y eso les da un plus. Santiago Cáseres con una prestancia y seguridad que no se condice con su corta experiencia, y Matías Vargas, que con espacios, hace maravillas.

En líneas generales, todos los jugadores, aprobaron claramente con su desempeño. También hay que reconocer el gran partido del capitán, Fabián Cubero, que además de la actitud de siempre, colaboró mucho con el juego; y hasta hizo el pase del segundo gol. La defensa sigue sumando minutos para consolidarse y además, lleva tres partidos, sin recibir goles. Algo sumamente importante para hacerse fuertes y más de local.

¿Recuerdan cuando a Vélez los partidos en el Amalfitani le costaban más que los que jugaba de visitante? Bueno, Vélez ahora muestra tranquilidad. Intenta, busca y sabe que va a llegar. Espera y no se desespera. Esa es una gran diferencia y la segunda diferencia a lo visto el campeonato anterior, es que ahora si se puede hablar de la identidad. Vélez está construyendo su identidad de juego. Un juego más vertical, sin tantos pases intrascendentes, más ofensivo. Este Vélez está empezando a confraternizarse nuevamente con lo que la gente quiere. El tridente ofensivo, Matías Vargas, Federico Andrada y Maximiliano Romero, que está “on fire”, se entiende muy bien; y en dos partidos, logó convertir cinco goles. ¡Con la anemia de goles que teníamos antes!

Qué alegría poder escribir una columna luego de ver el partido del Amalfitani. Qué lindo es nuevamente confiar e ilusionarse, dejar de pensar tanto en la tabla que nos preocupa. Seamos realistas y prudentes, aún tenemos que mirarla, Vélez tiene que seguir sumando puntos para alejarse lo más posible de abajo, pero que lindo es mirar la tabla después de haber conseguido un triunfo.  

Partido redondo, segundo triunfo por el campeonato, tercera victoria consecutiva, seis goles convertidos, sin goles recibidos. Es difícil no ilusionarse, pero a ir despacio. Falta mucho, se vienen partidos muy difíciles y en definitiva, Vélez tiene que ser inteligente y jugar su propio campeonato: afianzarse como equipo, sumar puntos y que sean la mayor cantidad posibles. Si eso se logra, el resto viene solo.

EL HINCHA OPINA