domingo 19 DE noviembre, 2017.LINIERS, ARGENTINA.

COLUMNA DE OPINIóN

Descender un poquito

martes 7 DE noviembre, 2017
Por Pablo Rodriguez Denis

Cuando ya no quedan fuerzas para resistir embates, otro golpe te muestra que sí, que existe un piso más bajo que el que habitás con vergüenza. Y este lunes de noviembre, más allá de lo que termine diciendo esa fatídica tabla al final de este torneo, Vélez sin dudas descendió un poquito.

No bastó con ver un equipo completamente entregado, sin ideas, apático y con una falta de hambre preocupante en la noche de Liniers. No, aún había más.

Todavía faltaba que el Presidente pronuncie en conferencia de prensa esa frase que, si sonaba inentendible hace mucho tiempo cuando la dijo primera vez, vaya sí lo será ahora, cuando las papas no queman…arden. “Tenemos problemas con el promedio, no con el descenso”. Silencio prudencial.

Porque también restaba el golpe final, el del DT anunciando con bronca en cada palabra su salida del club. Molesto con “los que hacen política”, los que no bancaron a los pibes y hasta con uno que lo escupió en la platea Norte. Todo en el mismo combo. Un combo fatídico que azotó una vez más a un Vélez repleto de magullones.

¿Y ahora? Con cuatro fechas por jugar en este 2017, con las elecciones a la vuelta de la esquina y sin entrenador, será tarea de esta dirigencia decidir cuáles serán los pasos a seguir.

¿DT interino hasta que asuma la agrupación que resulte ganadora este sábado? ¿Hacerse cargo de otra elección de un entrenador, con todos los riesgos que eso podría implicar? Imagino a la cúpula dirigencial quemándose las pestañas para diseñar los pasos a seguir de cara al momento más importante de la historia de Vélez. O quiero imaginar.

Análisis futbolísticos aparte, con la política en segundo plano y con el corazón fortinero que nos enseñaron a forjar desde la cuna completamente destrozado, ya no existen las ganas de mirar tablas, hacer cuentas, ni siquiera de ilusionarse. Hoy el horizonte es negro.

Con la vergüenza que nos queda y ese orgullo velezano que nos hace emocionar cada vez que miramos la foto del abuelo, de papá, de nuestros hermanos mayores y, sobre todo, de los que ya no están, habrá que levantar la cabeza el sábado e ir a votar. El hincha jugará su partido en las urnas y todo aquel que se precie de querer a este club debe decir presente cuando el club más lo necesita. Círculo, Cruzada,  V Azulada o Unidad. Cada uno tendrá sus motivos. Pero hay que votar.

Afortunadamente, más por negligencia ajena que por mérito propio, Vélez puede “regodearse” con estar aún fuera de la zona de descenso, pero a no engañarse. Noches como ésta te hacen caer en la realidad. Nuestra realidad. Hoy Vélez descendió un poquito. Y será cuestión de levantarse a tiempo mientras el calendario y los números lo permitan. La mecha está cada vez más corta, eso sí.

EL HINCHA OPINA