domingo 23 DE abril, 2017.LINIERS, ARGENTINA.

COLUMNA DE OPINIóN

De Local hay que ganar

martes 28 DE marzo, 2017
Por Mariana Rodriguez Vimo
La cara de Omar De Felippe parece decirlo todo. (Foto @Velez)

Todo el análisis que hacía mientras Vélez ganaba parece haber caído en saco roto con el empate de Huracán a pocos minutos del final. Lo primero a destacar es que Vélez necesita hacerse fuerte de local, necesita sumar de a tres y frente al globo, nuevamente no logró el objetivo

Sumar de a tres es lo más importante. Si Vélez gana, el análisis posterior minucioso es anecdótico. No obstante sentir una rara sensación porque el empate no sirve, hubo cosas positivas a destacar. Y considero que en la situación en la que está Vélez, hay que marcarlas.

Sin dudas, ser local le sienta de otra manera a este Vélez de De Felippe. Hay una notoria diferencia con respecto a los partidos que juega de visitante. Como en el postpartido ante Newells se lo criticó al técnico por el equipo que mandó a la cancha y los cambios que realizó, nobleza obliga, hay que decir que la modificación de la defensa desde el arranque fue algo positivo. Fue un muy buen partido de Braian Cufré, que sólo se complicó en una jugada del primer tiempo en la que pareció lesionarse, que terminó en dos tapadas buenas de Fabián Assmann y un poste incluido, todo en la misma situación; y Maximiliano Caire que hizo un correcto encuentro jugando de su lado. Nasuti y Cubero sin errores desequilibrantes aunque les falta complementarse mejor ya que ambos pecan al salir muy adelante a cortar y dejan la defensa expuesta.

Siguiendo con las cosas positivas, pulgar arriba para Juan Manuel Martínez que mostró desde el comienzo mucha movilidad y rapidez y que gracias a su picardía, Vélez logró ponerse en ventaja. Excelente jugada en sociedad con Gonzalo Díaz que tiró un centro perfecto que Diego Zabala conectó para llegar al gol. Hermoso gol y otro dato positivo: Zabala está encontrando regularidad en su posición y está siendo un volante con gol, algo tan difícil de encontrar en este anémico equipo. Además un Mariano Pavone totalmente distinto a lo que fue en Rosario. Estuvo funcional al equipo, muy activo, bajando a buscar la pelota, corriendo mucho, aguantando y haciendo jugar.

Ahora bien, los primeros minutos del segundo tiempo fueron difíciles porque Huracán arremetía y se jugaba todo en campo velezano. A priori, consideré que los dos primeros cambios fueron acertados porque le cambiaron la cara al equipo, nuevamente se vio algo de rapidez, de profundidad, al mandar a la cancha a Delgadillo y Correa, pero ya con el diario del lunes, debo decir que los cambios tardaron mucho en concretarse.

Llega el momento de las críticas. El mediocampo da muchas ventajas, falta más contención y que el equipo sea más compacto. Crecer en volumen de juego, puede ser una buena solución para intentar tener la posesión del balón y de esa manera defenderse y cuidarse pero este equipo no sabe jugar cuando va ganado. Esa película ya la vimos y si no se pudo mejorar, es porque evidentemente el técnico no le encuentra la vuelta. Tal vez el que debería tomar las riendas de este equipo es Héctor Canteros pero excepto aisladas jugadas del segundo tiempo, está en un nivel muy bajo.

No hay que olvidarse del arquero, que tuvo atajadas muy buenas y pudo haberse ido como la figura de la noche pero que como contrapartida también convirtió un penal terrible con una ingenuidad de principiante. Entonces, frente a eso, hay que caerle nuevamente al técnico, y marcar dos incoherencias inentendibles entre lo que él dice y lo que finalmente hace: primero, que el DT siempre manifiesta que este momento es para jugadores experimentados, y en este caso, el experimentado Assmann está cometiendo errores de principiante, es lento, no da seguridad y regaló dos puntos valiosísimos; y segundo, que como tercer cambio hizo ingresar al novato Maximiliano Romero, cargándolo con la presión de tener que sacar adelante el resultado adverso. Esto genera un gran deja vú de campeonatos pasados.

El arquero tuvo tapadas fabulosas debajo de los tres palos, pero cuando tiene que salir no lo hace y cuando sale, todos sufrimos porque no sabemos adónde va. Terminó nervioso con el murmullo y los gritos de la gente. Esto ya no da para más. Son varios los partidos en los que se marcó el bajo nivel del arquero. El técnico va a tener que cambiar y el cambio deberá ser radical, porque el tiempo y los partidos pasan pero Vélez sigue hundiéndose en la tabla de los promedios.

Quedan trece finales, y haber empatado ante Huracán nos obliga a sumar más de visitante con lo que eso conlleva. Entre el bajo nivel de los jugadores, y que hay muchos que en Junio próximo terminan su contrato y emigrarán, ¿Omar De Felippe no debería probar, dar la oportunidad e intentar promover a otros jugadores? 

Ya se sabe que el plantel de Vélez es corto, es carente de recursos pero cuantas más fechas pasen más difícil se va a poner esto y tendrán que jugar los jugadores que posean el plus de la personalidad y de la actitud y asuman la responsabilidad porque no hay otra manera de salir adelante. Si bien se mejora mucho jugando de local, la actitud que demuestran algunos jugadores no denota comprensión del momento que están atravesando. ¿Son conscientes de lo que se juegan? A veces parece que no y como ejemplo, se pueden ver los últimos minutos del partido ante el globo.

El viernes próximo Vélez visitará a Independiente, con jugadores cansados por el poco tiempo de recuperación y varios al límite de amarillas, dato importante teniendo en cuenta que luego el rival será Boca en el Amalfitani. De Felippe deberá en poco tiempo preparar el partido y hallar soluciones muy difíciles de encontrar o lo que denominaría soluciones cuasi “mágicas” porque lamentablemente el margen de error se achica cada vez más.

EL HINCHA OPINA