domingo 24 DE septiembre, 2017.LINIERS, ARGENTINA.

COLUMNA DE OPINIóN

Contundente

sábado 26 DE agosto, 2017
Por Mariana Rodriguez Vimo

Y un día arrancó la Súper Liga Argentina y Vélez se dio el lujo de inaugurar el torneo  y comenzar ganando por tres goles de diferencia. Fue un partido contundente, aunque de una muy pobre actuación en el primer tiempo. Los que llegábamos a Victoria esperanzados con el comienzo del campeonato, renovando nuestras ganas de salir adelante, tal vez imaginábamos otro partido. A priori, más accesible, demostrando más juego. Grande fue la sorpresa cuando lo que se veía en el comienzo del primer tiempo, era más de lo mismo. Una burda copia de lo que vimos y vivimos el torneo anterior: sin ideas, desordenados, sin juego.-

Los primeros diez minutos era todo de Tigre. No obstante conocer la realidad de Vélez y creer que las incorporaciones no fueron suficientes, se esperaba otro arranque. Pero al equipo de Omar De Felippe, el primer tiempo le costó mucho. No encontró, ni juego ni sociedades. En líneas generales, todos estuvieron muy flojos. Matías Vargas debía ponerse el equipo al hombro, hacerse cargo, pero la pelota no le llegaba. La defensa, que a pesar de haber sido muy goleada la temporada pasada, no se reforzó, tampoco la pasaba bien. Lautaro Giannetti muy impreciso, Fausto Grillo y Fabián Cubero, igual que siempre, con actitud pero poca claridad y lo más regular, la noche de Braian Cufré. Una defensa que deberá tener que consolidarse, hacerse fuerte porque sino la pasará mal, como en una de las últimas jugadas del primer tiempo, en que casi nos hace un gol, cumpliendo con la ley del ex, Maximiliano Caire, con un zapatazo fuertísimo que pudo desviar Alan Aguerre.-

Por el medio, también había muchas imprecisiones: Leandro Desábato entregado pero complicado a la hora de recuperar, Santiago Cáseres muy lejos de sus buenos partidos, dónde podía apreciarse su claridad en la lectura del juego, y su rápida visión para distribuir, Matías Vargas con poca participación, y Gastón Díaz recordándonos lo que era como jugador en su pasado por el fortín.-

Por suerte, todo lo malo del primer tiempo se pudo revertir y el segundo fue otro cantar. El equipo fue de menor a mayor, pero más que nada en lo que es creación de juego. Muchos jugadores, levantaron su nivel como ser el caso de Giannetti, Vargas, Cáseres, Andrada, Díaz, Romero. Vélez en el segundo tiempo, convirtió tres goles. Los tres de jugada, los tres con lindas sociedades, con juego. Dio gusto verlos: dos golazos de Maximiliano Romero de gran partido y uno, el segundo, de Federico Andrada. Y lo más importante a destacar es que Matías Vargas fue partícipe necesario y excluyente de los goles de Vélez. El primero con gran jugada entre Andrada, Vargas y un lindo pase para que Romero lo cambie por gol. El segundo, con un centro de enorme calidad de Gastón Díaz que Andrada conecta para poner el dos a cero; y finalmente el tercero, una exquisita habilitación de Vargas para que Romero le rompa el arco a Julio Chiarini. Maximiliano Romero nos debía una noche así, un partido así, y anoche en el segundo tiempo, la rompió.-

En la segunda parte, claramente se mejoró en el juego. Tal vez también hubo una colaboración del contrario, ya que en el complemento al ir perdiendo a los siete minutos, Caruso Lombardi buscó alternativas, y sacó en primera instancia a Maximiliano Caire, que había jugado hasta el momento un buen partido y complicaba bastante. Ante ese cambio Matías Vargas, comenzó a tener espacios, a sentirse cómodo y a hacer de las suyas. Tridente letal: Vargas, Andrada, Romero; y una gran incógnita para  Omar De Felippe sobre cómo armar el equipo.- 

Al margen de eso, la defensa siguió con muchas cavilaciones y muchos desconciertos, mal parados, como perdidos. Por momentos el área de Vélez era como un “puching  ball” de rebotes. Por suerte, siempre se pudieron neutralizar, sacar o rebolear la pelota; más la gran actuación de Alan Aguerre con algunas intervenciones muy buenas. Vélez, ya más tranquilo, manejó el juego y todos elevaron el nivel pobre del primer tiempo, y los jugadores que entraron, lo hicieron bien. –

Para lo que se vio el campeonato pasado, éste, fue un comienzo soñado: se ganó de visitante, se convirtieron tres goles, y se mantuvo la valla invicta. No se podía pedir más  pero ojo, que este enorme árbol, no nos tape el bosque: aún hay muchísimo por mejorar y los jugadores y cuerpo técnico tienen que ser conscientes que los partidos que a priori parecen accesibles, hay que salir a jugarlos con todo y quedarse con los tres puntos como en Victoria. De eso se trata la cosa, de sumar puntos. Vélez está jugando un campeonato aparte y tendrá que sumar la mayor cantidad posible, haciéndose fuerte de local, y no desperdiciando las oportunidades en partidos accesibles.

Vélez jugará su propio campeonato, un camino difícil con paradas muy duras. Esta primera fecha es sólo una buena señal de por dónde hay que ir y qué es lo que se necesita.  Hoy el equipo hizo lo que tenía que hacer y arrancó sumando de a tres.- 

EL HINCHA OPINA