Y bueh! Dirían algunos, no siempre se puede ganar, no siempre se puede tener suerte, pero estos son los partidos que nunca se pueden perder, esos que duelen más que ninguno.
Esta última fecha nos ha dejado en claro que algunas falencias que veníamos viendo desde el partido con Argentinos, se han hecho realidad, esas que nos dejan pensando si la forma en que Vélez plantea y juega algunos partidos.
El partido con Boca sabemos fue un partido muy hablado durante la semana y sabíamos que podían pasar dos cosas, o que echen a Borghi si Vélez ganaba (recordar el partido que Vélez le gana a River en el apertura 08 en cancha plumífera y se aleja del equipo Diego Simeone) o que Boca ganase y todo siga su curso.
Y así fue! Boca gano, Vélez perdió.
Pero esto no fue en todo momento por errores arbitrales, hay que reconocer que Vélez no jugo bien. Que a los bosteros no les dieron un penal apenas comenzado el partido, claro penal por error de Augusto Fernández, quien salio fastidiado consigo mismo por no rendir estos últimos partidos como se esperaba, y esto hubiese tal vez empeorado la historia.
También es de aclarar que en el primer gol del local, la falta previa no existe y que el segundo gol de ellos es off side, claro off side a mi entender. Esto también hubiese cambiado las cosas seguramente. Que las reiteradas faltas a Moralez y Martínez solo hicieron que Favale mostrara amarilla a Rodríguez y nada más.
Punto aparte. Los dos goles, de pelota parada. Ay! Montoya! Por que nunca un puñetazo, una descolgada en el aire. Parece que a German se le hicieran más difíciles las pelotas que le llueven al área chica, que las más lejanas, debería ser al revés. Esperemos esto cambie pronto y se le haga entender a German que debe vencer sus miedos y salir con confianza a reventar con los puños las pelotas complicadas.
Punto seguido. Los pelotazos a Santiago. No le podemos tirar quichicientos pelotazos frontales a Silva y esperar que haga magia y se saque dos de encima y la clave en un ángulo, hay que hacer girar la pelota, insistir por las bandas aunque parezcan bloqueadas, en algún momento se va a abrir el camino.
Y así fue! 85 minutos tuvieron que pasar para que nos demos cuenta que si o si había que insistir por las bandas y no por le medio ante una línea de tres!
85 minutos para que Vélez ejecute lo que sabe hacer muy bien, acumular gente en las bandas y bombardear con centros filosos a un 9 que esta encendido.
Y encima 9 minutos después en el último segundo de descuento, por el mismo lado y de la misma manera que llego el descuento, Vélez casi casi encuentra un agónico empate que hubiese tenido un sabor a victoria gratificante.
Pero esto no pudo ser, por que si los muchachos se hubiesen “avispado” antes de esto, las cosas seguro serian diferentes.
Espero esto sirva para hablar, charlar y tratar de arreglar estas cosas que no nos gusta que pasen, que no nos agrada sentir que a veces nos desesperamos ante diferentes planteos tácticos, por que realmente no nos gusta verte así.
Difícil tarea tendrá el Tigre esta semana, Banfield y River, dos compromisos en cuatro días, dos días y medio de descanso y la obligación de ganar o ganar en ambos, uno para levantar la moral e ir tranquilos a la vuelta en el sur y el otro para hacer apretar los dientes de furia de nuevo del “llorón”, “el vende humo” o como quieran llamarle de Ángel Cappa, para demostrar que Vélez es grande, que a Vélez se lo respeta y que afuera tal vez se puedan ilusionar pero siempre yéndose con las piernitas apretadas, pero en casa… en Liniers manda, se hace y se juega al ritmo de Vélez.