Montoya: (6) tuvo bastante trabajo, y tapó varias pelotas de media distancia con destino de red. Sigue muy inseguro en sus salidas ante centros de las bandas.
Cubero: (5) si bien aún no encuentra su ritmo habitual, está pagando muy caro el no tener colaboración por su lateral. Ante los continuos desbordes xeneixes, casi siempre perdió en el 2 a 1.
Domínguez: (6) lo mejor de la defensa. Seguro en casi todos los cortes, lo complicó bastante el movimiento continuo de Viatri y Palermo.
Tobio: (5) le fue muy difícil estar a la altura de los dos nueve de Boca, perdiendo en casi todas las jugadas y sobre todo en las alturas.
Papa: (4) no pudo desbordar, juntarse con los medios, y además perdió siempre ante Clemente en el mano a mano.
Fernández: (3) lo más flojo en el equipo velezano. Si bien es un jugador de buen pie, no puede estar a la altura de la necesidad del equipo en cuanto a la creación. Por su falta de marca, el lateral derecho del equipo es un colador.
Somoza: (5) como todo el medio velezano, fue superado durante casi todo el encuentro. Cuando el balón pasó por sus pies, intento jugar con discreción.
Zapata: (6) intentó siempre, pero no pudo ser el motor de creación. Ante la pérdida constante en el medio campo, termina jugando de doble 5, posición en la cual no está cómodo.
Moralez: (5) buscando ser el distinto, quedó siempre atrapado en la telaraña tejida por el medio y la defensa xeneixe. En tramos del partido, llegó a ser marcado por cuatro rivales. Si el medio no puede recuperar, queda muy aislado como el resto de la delantera.
Martínez: (4) quiso aparecer a lo Martínez en tres ocasiones, siendo siempre muy mal tratado por sus marcas. Cuando no le salen las primeras, desaparece por todo el partido.
Silva: (7) se llevó el premio al mejor jugador visitante, por temperamento, colaboración y búsqueda continua. Todas las pelotas a él, llegaron a modo de pelotazo y divididas, ante la buena marca de los centrales. Tras convertir el descuento velezano, se llevó los aplausos tras correr a Clemente sesenta metros, y cerrar un contragolpe con olor al tercero.
Gareca: (5) confió en los mismos once que acarreaban el puntaje ideal. El equipo salió temeroso ante un Boca necesitado, que se fue agrandando al obtener muy fácil el medio del campo. Debería probar con Díaz de marcador de punta y el poroto de 8, dando un poco más de recuperación al medio.
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