Esa es la sensación que da este equipo, por llamarlo de alguna manera. Que más allá del técnico, hay once individualidades que salen a un campo de juego a demostrar su valor en 90 minutos. Este Vélez es el mismo que hace dos fechas mantenía viva la ilusión de los hinchas. Este Vélez es el mismo que quiere entrar en las copas… ¿para que?
La respuesta rápida sería: porque Vélez es grande y debe ser protagonista de las competiciones internacionales, como viene haciendo hace varios años. Pero es difícil creer que con el solo echo de participar, se demuestra la grandeza o se cumple con la estadística, porque el hincha quiere ganar siempre. Y, al parecer, a Vélez eso no le sale muy bien que digamos.
¿Estaría bueno participar de la Sudamericana para quedar eliminados en un partido como el de Argentinos? Creo que no. Pero si Tocalli insiste tanto en entrar en las copas, debe ser porque ya tiene memorizadas sus acciones cuando termine este campeonato. Ya debe saber quienes se quedan en el club y a quienes es mejor perderlos que encontrarlos.
Esperemos que así sea. Porque los hinchas están muy indignados con este plantel. Un plantel que tiene jugadores como Uglessich, quien tiró la banda de capitán al piso, como algo de la más mínima importancia, o jugadores como Zapata, que es titular pese a no estar en un buen nivel y no encontrar su mejor posición en el campo de juego.
Este Vélez es un rompecabezas. Un rompecabezas tan difícil, que Tocalli ni se imaginaba lo que iba a encontrar. Un “equipo” de individualidades, porque esperar la gambeta de Escudero para ganar un partido es una individualidad. Pero sobre esos jugadores, sobre esos 11 futbolistas, está lo más importante de todo: la camiseta de Vélez. |